Y es que cuando una lee la obra por primera vez es difícil ver como es que una novela tan cortita y con una trama tan sencilla pudo haber llegado al nivel de fama reconocimiento e influencia que tuvo, pero después de leer esta novela dos veces (una siendo la lectura en clase y otra una lectura propia) creo que finalmente puedo entender porqué la muerte de Iván Ilich llegó a su lugar, y nio es más que por una simple pregunta; ¿Qué nos hace realmente felices?
Para entender esta pregunta debemos entender la trama de esta obra; Iván Ilich es un hombre simple, le gusta jugar a las cartas, realizar su trabajo y mantener su estatus social dentro de la alta sociedad Rusa, visto desde fuera, Iván tiene una vida muy buena.
Pero no todo lo que brilla es oro, aunque la vida de Iván es desde fuera muy apetecible y genera envidia, desde dentro es un desorden emocional y sentimental, producto de la filosofía de vida de Iván.
Iván no se casó por amor (a diferencia de su mujer, que si lo amaba), él vio en su futura mujer una chica guapa y de buen estatus sabiendo que el mismo no estaba enamorado, simplemente interesado.
Iván quiere a sus hijos, quiere que se eduquen y que lleven vidas prestigiosas como la suya siguiendo unas normas muy patriarcales propias del sistema en el que creció, es decir, su hijo estudiara y trabajara joven seguido de un matrimonio temprano y su hija también trata de casarse muy joven.
Iván tiene amigos, son sus amigos porque juega a las cartas con ellos y porque trabaja con ellos pero como podéis deducir, la vida de Iván sigue un patrón trágico, Iván no tiene ningún apoyo emocional auténtico, todo lo que tiene es lo que se supone que debería tener y a pesar de haber estudiado en una buena universidad y de tener acceso a una gran cantidad de libros y de conocimiento, Iván nunca se interesó ni sería capaz de buscar mas allá de lo que se le dice que debe tener.
Iván vive como un cascarón de si mismo, se sabe que es Iván solo por su silueta, no se presenta a si mismo como humano, sino como un engranaje más del motor al que pertenece.
Esta es una máscara de una tribu india de los Estados Unidos, se conoce como "husk mask" o "mascara de cáscara", representa muy bien como vemos a Iván como lectores, un hombre que vive enmascarado y vacío por dentro, que se convence a si mismo de que es feliz para no tener que afrontar la trágica realidad y que como humano carece de profundidad, es decir, es un hombre que vive enmascarado y vacío.
¿Porqué he hablado de todo esto? Pues porque al hacer este análisis del personaje de Iván podemos ver las causas de su infelicidad y con ello llegar a la felicidad real.
¿Porqué he hablado de todo esto? Pues porque al hacer este análisis del personaje de Iván podemos ver las causas de su infelicidad y con ello llegar a la felicidad real.
Viendo lo anterior, podemos definir la felicidad como el hacer lo que uno realmente desea y no lo que se espera que uno haga, esto va a suponer un reto para lo establecido, si Iván fuese feliz trabajando en los demonizados trabajos manuales como su hermano que trabaja en una estación de ferrocarril, o decidiese no haberse casado por su propio bien y el de cualquier pareja que hubiese tenido, los personajes de la obra no verían a Iván como el presentable hombre Ruso, sino como un rarito y marginado.
Concluimos que para alcanzar la auténtica felicidad se debe llevar una vida en la que uno persiga lo que realmente quiere sin acomodarse a las expectativas sociales, buscando lo que te completa como humano y lo que te hace ir a la cama cansado pero orgulloso y contento con lo que haces.
Lo que hace maravillosa a esta obra es el propio título "La muerte de Iván Ilich" ya que Iván solo pudo ver su triste e infeliz vida cuando más cercano estaba a dejarla atrás, si tan solo lo hubiese visto antes y pudiese haber prevenido todo, su matrimonio infeliz y desigual, su relación con su hijo e hija puramente jerárquica, su actitud mecánica con el trabajo y sus relaciones de amistad que tan solo eran mantenidas por juegos de cartas y por fiestas.
Entonces; ¿Qué nos hace realmente felices?
Viendo la infelicidad de Iván Ilich ya lo tenemos concluido, el no amoldarse ni aceptar roles, ser valiente y ser uno mismo (sin dañar a los demás claro esta) y ser honesto con las personas que nos rodean.
Gracias al inmortal Lev Tolstói por presentarnos mediante esta obra la idea de la felicidad inversa, que no hacer si se quiere ser feliz.
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